viernes, 3 de marzo de 2017

Fraude online

Préstamos demasiado buenos

En la mayoría de los casos se trata de préstamos ofrecidos a un interés muy bajo a personas con necesidad de financiación.

¿Cómo funciona?
Podemos encontrar este tipo de anuncios en redes sociales, foros o mediante correos electrónicos. En todos los casos, nos ofrecen dinero con unas condiciones inmejorables: bajos tipos de interés y, por lo general, sin comprobación de la solvencia del solicitante.

Cuando un usuario se interesa por estos préstamos, los ciberdelincuentes suelen buscar dos cosas de sus víctimas:

Dinero. Normalmente, informan a la víctima que se le ha concedido el préstamo, pero le indican que debe adelantar una cantidad en concepto de gastos de gestión, un seguro de vida o cualquier otra excusa.
Información. Al tratarse de un préstamo, se solicita a la víctima que envíe sus datos personales para tramitar la solicitud. Por ejemplo, una fotocopia del DNI, el número de la cuenta bancaria, el pasaporte y una foto reciente. Con todos estos datos, los estafadores pueden suplantar la identidad de la víctima.
¿Cómo detectarlos?
Su manera de hacerse publicidad es a través de métodos poco convencionales, como por ejemplo mediante mensajes personales en redes sociales.
Ofrecen el dinero a personas a las que las entidades bancarias tradicionales les han denegado el préstamo, aprovechando la desesperación. Debemos sospechar si alguien, sin ningún motivo aparente, nos ofrece dinero.
La redacción de los correos parece estar hecha con algún sistema de traducción automática de Internet y utiliza expresiones que suenan extrañas en español.
Piden dinero por adelantado antes de realizar cualquier operación.
Hacer búsquedas en Google de algunas frases que contenga el mensaje nos puede ayudar a detectar un posible timo. A veces, tras una búsqueda, podemos encontrar a cientos de usuarios que han sido víctimas del mismo fraude.

Consejos finales

Los delincuentes se han adaptado a las nuevas tecnologías y se mueven sin dificultades en el mundo digital. Por ello, es útil recordar los siguientes consejos: 
  • Sospecha ante ofertas demasiado buenas. Muy probablemente se trata de una estafa.
  • Evita las transferencias de dinero que no dejen rastro.
  • No te fies de las transacciones comerciales que traten de cambiar el método de pago.
  • Evita cualquier tipo de oferta que te solicite dinero por adelantado.
  • No contestes a este tipo de correos, ni abras ficheros o accedas a enlaces contenidos en ellos.
  • Evita proporcionar datos personales y bancarios.
  • En caso de dudas, puedes realizar búsquedas con frases concretas que contenga el mensaje.
  • Comprueba los datos de contacto de la empresa y duda si el teléfono es un móvil o si no tiene sede física en España.
  • Revisa la página web de la empresa para comprobar que tenga apartados como “Política de privacidad” o “Aviso legal”.
  • Utiliza siempre el sentido común, y piensa antes de facilitar información o enviar dinero a desconocidos.

Banca alectronica.

¿La escritura es correcta?

Volviendo al ejemplo del correo electrónico anterior del Banco Martín, podemos ver que, por ejemplo, no se han utilizado tildes y que hay errores gramaticales y de puntuación. Resulta extraño que nuestro banco envíe una comunicación a todos sus clientes con una redacción y ortografía descuidadas.
Los delincuentes que realizan las campañas de estafa suelen ser extranjeros, y deben por tanto traducir sus correos electrónicos al español, en general con errores. Estos errores en la traducción aparecen en forma de:
  • Fallos semánticos: artículos el ó la intercambiados.
  • Palabras con símbolos extraños: donde deberían estar palabras acentuadas como por ejemplo: “DescripciÃ□n”. Este caso aparece al intentar escribir vocales acentuadas en un teclado no español.
  • Frases mal construidas: “Este sistema está construido en la utilización de una pregunta secreta y respuesta”.
Si detectamos que el correo tiene una ortografía pobre y su escritura es informal, debemos estar alerta.

¿Quién envía el correo?

Por último, sólo nos queda comprobar la identidad del remitente. Hemos dejado esta pregunta para el final ya que no ofrece garantías para saber a ciencia cierta si un correo es fiable o no.

Consejos finales

Hagamos un repaso a las preguntas que debemos hacernos para detectar un correo que intenta estafarnos:
  • ¿El contenido es sospechoso? Sé precavido ante los correos que dicen provenir de entidades bancarias con mensajes sospechosos.
  • ¿La escritura es correcta? Un banco ha de cuidar su imagen. Si hay errores en el texto, sospecha.
  • ¿El correo va personalizado? Nuestro banco conoce nuestro nombre, si nos envía un correo, lo utilizará. Si recibes comunicaciones anónimas dirigidas a “Estimado cliente”, “Notificación a usuario” o “Querido amigo”, es un indicio que te debe poner alerta.
  • ¿Es necesario hacer algo urgente? Si nos obliga a tomar una decisión en unas pocas horas, es mala señal. Contrasta en la web de tu banco o en su número de teléfono si la urgencia es real o no.
  • ¿El enlace es real? Revisa si el texto del enlace coincide con la dirección a la que apunta.
  • ¿Quién envía el correo? Si recibes la comunicación de un buzón de correo tipo @gmail.com o @hotmail.com, ¡sospecha!
  • ¿Qué tipo de información te piden? En este caso, puedes aplicar la ecuación: datos bancarios + datos personales = fraude.

Tu información en la nube

Guardar información en la nube es una forma de tener todos nuestros datos siempre disponibles en un servicio que es accesible desde cualquier lugar en que nos encontremos, siempre que tengamos conexión a Internet.
Para guardar tu información en la nube de forma segura debes seguir una serie de consejos:
  • El servicio que utilices siempre tiene que contar con cifrado https y su propio certificado de seguridad.
  • Si la información que quieres guardar contiene datos sensibles, no la subas, y si lo haces, utiliza herramientas de cifrado para que solamente tú tengas acceso.
  • Si vas a utilizar la nube como medio para alojar tus copias de seguridad utiliza un sistema de respaldo alternativo,como por ejemplo un disco duro externo, para asegurarte su disponibilidad.
  • Lee las condiciones de uso y las políticas de privacidad antes de utilizar cualquier servicio en la nube y en caso de no estar de acuerdo, busca un servicio alternativo.
  • Utiliza una contraseña robusta para acceder al servicio y siempre que termines de utilizarlo, cierra la sesión. Si dicho servicio cuenta con verificación en dos pasos es recomendable activarlo para dotar de mayor seguridad a la cuenta.
  • Infórmate sobre el correcto funcionamiento de las opciones de compartición de archivos y carpetas que nos ofrecen estos servicios para no mostrar información accidentalmente a quien no deberíamos.

Qué ofrecen los servicios de almacenamiento en la nube

Hoy manejamos mucha información almacenada en múltiples dispositivos: el móvil, el portátil, quizá varios ordenadores, tableta... Hasta ahora, disponíamos de muy pocas opciones si queríamos acceder a todos nuestros archivos de forma conjunta y sencilla. Podíamos escoger entre tener a mano todos nuestros dispositivos o guardar la información en uno de ellos mediante movimientos periódicos de datos.

Características principales

Veamos cuáles son las utilidades más destacadas que podemos encontrar en los servicios de almacenamiento en la nube.
  • Disponibilidad. Podemos acceder a los archivos alojados en la nube desde cualquier dispositivo conectado a Internet que cuente con la capacidad para utilizar dicho servicio. Así evitamos el uso de dispositivos de almacenamiento físicos, como una memoria USB para compartir la información.
  • Copia de seguridad. Podemos utilizar este espacio para guardar archivos a modo de copia de seguridad.
  • Compartir. Otra función que nos ofrece y muy utilizada por los usuarios, es la posibilidad de compartir la información con otras personas. Podemos hacerlo de forma limitada con aquellas que escojamos e incluso hacerlo de forma pública para que cualquier usuario pueda acceder a los archivos compartidos.
  • Sincronización. Algunos servicios permiten sincronizar automáticamente los datos entre distintos dispositivos. De esta forma un archivo que creemos o modifiquemos en un dispositivo se actualizará en todos aquellos que estén conectados al mismo servicio en la nube.
Algunos riegos relacionados

  1. Cese repentino del servicio. Si la compañía que presta el servicio deja de funcionar, no podremos acceder a nuestra información y la perderemos irremediablemente.
  2. Fallo en el servicio. Los fallos no ocurren a menudo, pero pueden afectarnos en alguna ocasión. Podríamos dejar de acceder puntualmente a nuestros datos debido a un fallo de conexión en nuestro dispositivo, o en el funcionamiento del propio proveedor del servicio de almacenamiento.
  3. Acceso de personas no autorizadas. Para utilizar el almacenamiento en la nube siempre será necesario que nos identifiquemos con usuario y contraseña. Si por algún descuido nos roban la clave o logran descubrirla tendrán acceso a toda nuestra información.
  4. La sincronización. Si accidentalmente borramos archivos en la carpeta de un equipo que hemos sincronizado, desaparecerá la información de la nube.
  5. Dispositivos móviles. Merece especial atención el acceso a la nube desde las aplicaciones para móviles, ya que si el dispositivo cae en manos inadecuadas y no se han tomado las oportunas medidas de seguridad como el bloqueo de pantalla, podrán ver, compartir o borrar toda nuestra información.
  6. Acción de un atacante malintencionado. Un ataque llevado a cabo por ciberdelincuentes especializados contra el servicio podría dejar toda nuestra información al alcance de cualquiera o incluso eliminarla.
  7. Problemas legales. En función de los archivos que alojemos, podríamos llegar a tener problemas legales dependiendo de dónde estén ubicados físicamente los equipos de la compañía que los almacena.
  8. Confusión al compartir archivos y carpetas. No es extraño conocer casos como el que le sucedió a Carlos, descrito al inicio. Bien por equivocación o bien por desconocimiento del correcto funcionamiento, algunas personas ponen a disposición de usuarios desconocidos sus archivos de forma involuntaria.
  9. Espacio gratuito limitado. Los servicios más usados para guardar información en la nube son gratuitos, pero el espacio que nos ceden es limitado.
  10. Velocidad de acceso reducida. La velocidad de acceso a la información que tenemos en la nube depende de nuestro proveedor de Internet y siempre es muy inferior a la velocidad de acceso a nuestro disco duro.
  11. Dispositivos móviles con 3G o 4G. Si utilizamos un dispositivo móvil conectado a Internet mediante una tarifa de datos, deberemos tener cuidado de no descargar información de la nube involuntariamente o consumiremos nuestra tarifa rápidamente.
  12. Datos privados. Desde que utilizamos los dispositivos móviles actuales, como smartphones y tablets, almacenamos en la nube mucha información personal y en muchos casos, ni siquiera somos conscientes de ello, lo que puede ser un riesgo para nuestra privacidad.

Contraseñas

Las contraseñas son las llaves que dan acceso a nuestros servicios y por ende a nuestra información personal por lo que  si alguien las consigue puede comprometer nuestra privacidad, pudiendo entre otras cosas: publicar en nuestro nombre en redes sociales, leer y contestar a correos electrónicos haciéndose pasar por nosotros, acceder a nuestra banca online, etc.
Para evitar riesgos derivados de una mala gestión de las contraseñas, te facilitamos unos consejos muy fáciles de aplicar:
  • No compartas tus contraseñas con nadie. Si lo haces, dejará de ser secreta y estarás dando acceso a otras personas a tu privacidad.
  • Asegúrate de que son robustas. Están formadas por al menos 8 caracteres: mayúsculas, minúsculas, números, caracteres especiales. Utiliza alguna regla mnemotécnica para recordarlas.
  • No utilices la misma contraseña en diferentes servicios. Siempre claves diferentes para servicios diferentes.
  • Cuidado con las preguntas de seguridad. Si las utilizas, que sólo tú y nadie más sepa las respuestas.
  • Utiliza gestores de contraseñas. Si te cuesta memorizar las contraseñas o utilizas muchos servicios, apóyate en estos programas, son muy útiles y sencillos de manejar.
Por qué las contraseñas deben ser secretas

Aunque parezca una perogrullada, la primera recomendación para que nuestra contraseña sea segura es mantenerla en secreto. Una clave compartida por dos o más personas no es segura.

Cómo crear contraseñas robustas

  • Debemos asegurarnos que la contraseña tenga una:
    • longitud mínima de ocho caracteres,
    • que combine mayúsculas,
    • minúsculas,
    • números y
    • símbolos.
  • No debemos utilizar como claves:
    • palabras sencillas en cualquier idioma,
    • nombres propios,
    • lugares,
    • combinaciones excesivamente cortas,
    • fechas de nacimiento,
    • etc.
  • Tampoco debemos usar claves formadas únicamente a partir de la concatenación de varios elementos. Por ejemplo: “Juan1985” (nombre + fecha de nacimiento).

jueves, 19 de enero de 2017

Copias de seguridad y cifrado

Realizar copias de seguridad periódicamente de la información más importante en distintos dispositivos o soportes para que si por algún motivo, uno de ellos falla, podamos seguir teniendo acceso a dicha información desde otros.
Utilizar una aplicación fiable que nos proporcione seguridad al realizar las copias.
Conocer las ventajas e inconvenientes de la nube si vamos a utilizarla para salvaguardar información y valorar su conveniencia.
Utilizar sistemas de cifrado robustos si vamos a copiar o almacenar información sensible o privada, para impedir su lectura a otras personas.

Por qué hacer copias de seguridad
Avería total o parcial de los discos duros, del ordenador o externos. Aunque en ocasiones aparecen síntomas que nos pueden alertar, la mayoría de las veces el fallo es repentino y sin posibilidades de recuperación.
La gran variedad de dispositivos móviles que utilizamos (portátil, tableta, smartphone, etc.) hace que aumente la probabilidad de perderlos o que nos lo roben, con la consiguiente pérdida de información.
El deterioro físico provocado por el tiempo y el uso afecta también a soportes como los CDs y DVDs.
El borrado accidental es otro modo de perder información. No todo podremos rescatarlo de la papelera de reciclaje. Por ejemplo, no podremos recuperar ficheros sobrescritos en el ordenador o archivos eliminados en móviles como Android.
Algunos tipos de virus pueden provocar la destrucción o borrado de los archivos y quedar irrecuperables. Un ejemplo de esto es el famoso virus que suplanta al servicio de Correos y Telégrafos.

Cómo hacer copias de seguridad
En discos externos conectados mediante USB. Es el modo más recomendable para realizar las copias de seguridad. La gran capacidad de los dispositivos actuales permite guardar todos nuestros archivos valiosos.

Manual. Seremos nosotros, los que de manera proactiva copiemos aquellos archivos que nos parezcan más importantes salvaguardar en otro soporte. Para recuperar una copia, simplemente conectaremos de nuevo el disco duro, USB, DVD, etc. o el soporte que hayamos utilizado para realizar las copias a nuestro ordenador o dispositivo que corresponda y rescataremos los archivos que necesitemos.

Automática. Es posible programar la realización automática de copias de seguridad de manera periódica, para que no tengamos que estar pendientes nosotros de esta tarea, una opción muy práctica y cómoda para la mayoría de nosotros. Tras realizar una primera copia de seguridad completa, la siguiente que hagamos podemos programarla para que copie únicamente aquellos archivos que hayan sido modificados, lo que supone un ahorro importante de espacio de almacenamiento. 

En la nube. Existen servicios que nos ofrecen espacio en Internet para almacenar archivos. DropBox, Box, Google Drive o One Drive, son algunos de los más conocidos, pero existen muchos más.
DVD o Blu-ray. Si deseamos realizar copias en soportes físicos, podremos escoger como formato de almacenamiento alguno de estos dispositivos. Eso sí, teniendo en cuenta si estos discos son compatibles con nuestro grabador, pues no todos admiten los formatos más recientes. Los programas diseñados para realizar copias de seguridad pueden utilizar discos de este tipo como destino de grabación. Recurrir a discos “regrabables”, puede ser una buena elección, ya que nos evita acumular un gran número de ellos, especialmente si no hemos ocupado el espacio total de almacenamiento.

Cifra tus datos

El cifrado es un método por el que convertimos en ilegible una determinada información o mensaje para que sólo acceda a ella la persona autorizada haciendo uso de una contraseña, código o PIN necesario para descifrarlo.

El dispositivo o medio de almacenamiento. En este caso se cifra todo un medio de almacenamiento, como un disco duro. No será posible acceder a ninguna información contenida en él sin conocer el sistema de descifrado.

Este método nos puede llevar mucho tiempo si el número de archivos a cifrar es elevado. También veremos reducida la velocidad de funcionamiento del disco duro, por lo que solo será una opción recomendable si utilizamos dicho disco esencialmente como dispositivo de copia de seguridad.

Los archivos y carpetas. Podemos proteger una parte de la información contenida en un medio de almacenamiento, sea un disco duro o la nube. Solo aquellas carpetas o archivos que escojamos para el cifrado serán ilegibles para quien no conozca la clave, y el resto de información será accesible normalmente.
Por ejemplo, podemos proteger mediante cifrado solo aquellas carpetas donde almacenamos documentos con información personal o archivos que son propiedad de la empresa para la que trabajamos.
 


Tu información personal

Qué es la identidad digital
Se conoce como identidad digital a toda la información que hay publicada en Internet sobre una determinada persona. Son datos que pueden haber sido publicados por la propia persona y también datos que pueden haber acabado en la red por causas ajenas: los ha publicado otra persona, un periódico, un colegio, etc.
Debemos aprender a valorar y a proteger nuestra información ya que una vez publicada en Internet perdemos su control. La información que publicamos en Internet puede volverse en nuestra contra o ser utilizada para perjudicarnos. 

Riesgos de no proteger la privacidad
Gran parte de la información que se puede encontrar sobre nosotros en Internet la hemos compartido nosotros mismos: redes sociales, mensajería instantánea, publicaciones en blogs, foros, etc. Está claro que cuanta más información se sepa de nosotros, más fácil se lo ponemos a aquellos que quieran hacer un uso indebido de ella.

Es importante conocer los riesgos de hacer públicos ciertos datos:

Datos personales. El DNI o pasaporte son claros ejemplos de datos que no debemos facilitar sin más en Internet. Son datos que si caen en las manos incorrectas, pueden crearnos muchos problemas, por ejemplo, que alguien cometa fraudes suplantando nuestra identidad.

Correo electrónico. Que nuestro correo deje de ser privado hará que comencemos a recibir cada vez mayor número de spam, mensajes con intentos de engaño (phishing), fraude, etc.

Datos bancarios. Facilitar nuestros datos bancarios nos puede exponer a una pérdida económica. Seamos muy precavidos con las páginas web donde utilizamos estos datos para realizar compras online y nunca facilitemos este tipo de datos por correo electrónico.
 
Ubicación geográfica. Publicar los lugares que solemos frecuentar proporciona información que permite que alguien malintencionado pueda localizarnos en persona o pueda conocer nuestra rutina y hábitos diarios. También permite averiguar en qué momento nos encontramos ausentes de nuestro domicilio.

Fotografías y vídeos. Nuestras fotografías y vídeos personales contienen mucha más información de la que pensamos: ubicaciones físicas, quiénes son nuestros amigos y familiares, cuál es nuestro nivel económico, qué aspecto tiene nuestro domicilio, gustos, preferencias, etc. No dejemos al alcance de cualquiera este tipo de materiales.

Relación entre el navegador y la privacidad
Mientras navegamos por Internet también estamos proporcionando involuntariamente mucha información. El navegador puede almacenar ciertos datos como son el historial (páginas que visitamos), las contraseñas que utilizamos para acceder a algunos servicios, los datos que introducimos en formularios, las cookies de navegación, etc. Aunque en el caso de las cookies, la legislación española impide que las páginas webs las instalen en nuestros ordenadores a menos que hayamos dado un consentimiento expreso para ello.

Servicios online ¿qué hacen con nuestros datos privados?
Para registrarnos en algunos servicios de Internet, en ocasiones se nos pide diversos datos personales: nombre y apellidos, teléfono, fecha de nacimiento, correo electrónico, etc. Al proporcionar estos datos corremos un riesgo, ya que no podemos controlar con exactitud quién va a acceder a ellos ni para qué. 

Cómo proteger los datos privados que almacenamos en dispositivos móviles
Los dispositivos móviles como tabletas, smartphones o portátiles almacenan gran cantidad de información privada: documentos, fotos, vídeos, correos electrónicos, contactos, acceso a redes sociales, facturas, etc. Si alguien accede a toda esta información conocerá nuestros datos privados e incluso podrá hacerse pasar por nosotros en Internet. Por este motivo es de vital importancia proteger adecuadamente toda esa información que almacenamos en ellos.
 

Dónde y cómo no acceder a datos privados

A veces utilizamos equipos ajenos para conectarnos a Internet: locutorios, aulas de formación, hoteles, etc. Además, lugares como aeropuertos, bibliotecas, universidades, hoteles, etc. ofrecen wifi abiertas o públicas a las que nos podemos conectar nosotros y otras muchas personas a las que no conocemos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Smartphones y tabletas

Si aplicamos unas pequeñas precauciones reduciremos el riesgo de tener un incidente:

Instala un antivirus. Los programas maliciosos no afectan solo a ordenadores. Algunas apps están diseñadas para infectar smartphones y tabletas.
Cuidado con las estafas. El mayor uso de dispositivos móviles por los usuarios ha aumentado el número de intentos de fraude a través de este canal. Permanece alerta.
Protege tu móvil para que en caso de robo o pérdida puedas recuperarlo o al menos evitar que otros accedan a tu información.
Precaución al conectarte a wifi públicas y a otros dispositivos a través del Bluetooth.
Evita anular las restricciones del fabricante. Éstas están pensadas para hacer que tu dispositivo funcione correctamente sin riesgos de seguridad.
Si tu dispositivo móvil es Android, puedes instalarte CONAN mobile que te permite conocer el estado de seguridad de tu dispositivo.

Las aplicaciones maliciosas
El malware no es un problema exclusivo de los ordenadores, sino que también afecta a los smartphones y tabletas. Por tanto, necesitan la misma protección que aplicaríamos a un equipo de sobremesa.

Si descargamos aplicaciones de cualquier otra fuente, corremos el riesgo de instalar aplicaciones maliciosas sin ser consciente de ellos. Para evitar situaciones desagradables:

Descarga nuevas aplicaciones solamente a través de los canales oficiales de los fabricantes. Así te aseguras de que las aplicaciones han sido revisadas tanto por Google o Apple, como por los usuarios.
Verifica la reputación de la aplicación. Revisa la valoración que tiene una app echando un vistazo a los comentarios que los usuarios han hecho sobre ella. Cuando la aplicación se comporta mal o de manera sospechosa, los propios usuarios se encargan de reflejarlo en los comentarios.
Mantén el terminal y las aplicaciones actualizadas. Éstas corrigen errores que ayudan a mantener los dispositivos protegidos.

Estafas en dispositivos móviles
El uso que se hace de los smartphones y tabletas ha contribuido a la aparición de nuevas estafas. Las aplicaciones de mensajería instantánea, por ejemplo, son usadas en muchos casos por personas que no tienen una base tecnológica, en algunos casos no han utilizado nunca un ordenador, convirtiéndolas en un blanco fácil de estafas o fraudes. 

Para evitar este tipo de estafas:

* Permanece alerta ante cualquier mensaje sospechoso, y no respondas nunca por SMS a un número de teléfono que no conozcas.
* No devuelvas las llamadas perdidas de números desconocidos. Si alguien quiere localizarte, volverá a llamar.
* Si sospechas que estás siendo víctima de algún tipo de estafa, contacta con tu operador de telefonía.

Protegiendo la información

¿Cómo prevenir problemas en caso de pérdida o robo del dispositivo?

* Protege el dispositivo mediante un PIN, un patrón de desbloqueo o una contraseña. Esto dificultará el acceso a la información y nos permitirá incluso llevar a cabo algunas acciones antes de que el delincuente acceda a nuestra información.
* Apunta el IMEI del dispositivo (se obtiene pulsando *#06# o mirando detrás de la batería), para poder solicitar que tu operadora inutilice el terminal en caso de robo.
* Instala alguna aplicación de control remoto en los dispositivos. Los principales fabricantes de móviles o grandes empresas como Google disponen de sus propias aplicaciones que puedes utilizar.
* Realiza copias de seguridad de la información que almacenas en el dispositivo para que en caso de problemas, no la pierdas. 

Precauciones con las conexiones
Podemos minimizar estos problemas si adoptamos ciertas precauciones:

Si te conectas a una red pública, extrema las precauciones. Evita conectarte a redes inalámbricas abiertas o que tengan un cifrado poco seguro (WEP).
Desde una red pública nunca accedas a páginas web bancarias ni a sitios donde sea necesario introducir un usuario y contraseña.
Enciende el Bluetooth solo cuando vayas a hacer uso de él y configúralo para que no sea visible por otros dispositivos.

Sobre las restricciones del fabricante

Los términos rooting o jailbreaking hacen referencia al proceso que permite eliminar las limitaciones que los fabricantes incorporan a los dispositivos móviles. 

Sin embargo, debemos tener en cuenta que:

Estas modificaciones podrían invalidar la garantía del fabricante.
Si no se realizan correctamente, podemos hacer que nuestro terminal quede inservible, sin posibilidad de reparación.
Estas protecciones ayudan a que el dispositivo funcione correctamente y limitan la infección por parte de apps maliciosas, por lo que su eliminación no se considera una buena práctica para usuarios inexpertos.